Allan Kardec y la oración que eleva el alma en tiempos de incertidumbre
- Jesús Arroyo Cruz
- 21 abr 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 16 dic 2025
"Dios de infinita bondad, eleva hoy mi pensamiento, fortalece mi espíritu y guíame para obrar con luz, caridad y serenidad".
Para Allan Kardec, la oración es un ejercicio consciente que eleva el alma y ordena el pensamiento. En momentos de incertidumbre, orar ayuda a encontrar serenidad, discernimiento y fuerza interior.
Según Allan Kardec, Dios es la inteligencia suprema y causa primera de todas las cosas. La oración no busca milagros, sino elevar el pensamiento, fortalecer el espíritu y disponerse moralmente para comprender y atravesar las pruebas de la vida.
El sentido de la oración en el pensamiento de Allan Kardec
En tiempos de incertidumbre, la oración vuelve a ocupar un lugar central en la vida espiritual. Para los seguidores del espiritismo codificado por Allan Kardec, orar es un acto de fe y es un ejercicio consciente de elevación del alma. Su propuesta parte de la razón iluminada por la espiritualidad. Es decir, desde la perspectiva kardeciana, la oración desde su aplicación práctica tiene un poder transformador tanto para los encarnados como para los desencarnados.
Por qué la oración eleva el alma según el espiritismo
Allan Kardec explicó en El Libro de los Espíritus que la oración es una herramienta efectiva para entrar en sintonía con Dios y con los espíritus superiores. Pero a diferencia de otras religiones, el espiritismo enseña que debe pedirse fortaleza, discernimiento y resignación ante las pruebas de la vida.
Según Kardec, toda oración bien intencionada es escuchada. Los espíritus buenos pueden acudir en ayuda del orante si este mantiene una disposición de bondad. Es decir, "la eficacia de la oración está en la intención sincera y en la rectitud moral". (Allan Kardec, Oraciones escogidas, 2020).
Oraciones espiritistas para la vida diaria
El libro de oraciones escogidas presenta plegarias para diversos momentos de la vida espiritual: agradecimiento, protección, duelo, consuelo, reconciliación e inspiración. Estas oraciones se recitan como expresiones conscientes de pensamiento elevado. He aquí algunos ejemplos:
Oración en momentos de prueba
“Dios de infinita sabiduría, fortalece mi espíritu ante las dificultades. Que comprenda el valor de esta prueba y no me pierda en la desesperanza”.
Oración por los enemigos desencarnados
“Espíritus que me causaron dolor y que han partido de este mundo: no les guardo rencor. Deseo que encuentren luz, paz y evolución en la eternidad”.
Oración al despertar
“Gracias, Señor, por un nuevo día. Guía mis pensamientos y actos para que sean útiles a mi alma y al bien común”.
El valor de orar por los espíritus desencarnados
Una de las características más notables del espiritismo es su llamado a orar por los muertos, en especial por aquellos que aún sufren, están confundidos o no han encontrado la luz. Allan Kardec enseña que nuestras oraciones pueden aliviar el dolor de los espíritus endurecidos y ayudarles a progresar en su evolución.
En su visión, el alma sobrevive a la muerte física y conserva su identidad, emociones y recuerdos. Por eso, orar por un ser querido fallecido, por un desconocido o incluso por un antiguo enemigo, es un acto de caridad espiritual de profundo impacto.
¿Cuál es la oración para todos los días de Allan Kardec?
La oración diaria propuesta por Allan Kardec es una plegaria sencilla dirigida a Dios, enfocada en pedir fortaleza moral, claridad de pensamiento y disposición para el bien. No se trata de repetir fórmulas, sino de elevar el pensamiento con sinceridad, agradecer la vida y comprometerse a obrar con caridad. Esta oración puede realizarse al despertar o antes de dormir, como un ejercicio cotidiano de disciplina espiritual.
¿Las oraciones espiritistas son iguales a las católicas?
No. Aunque pueden coincidir en valores, las oraciones espiritistas no se dirigen a santos ni vírgenes, sino a Dios y a los espíritus buenos. También se ora por los espíritus desencarnados, sin intermediarios institucionales.
¿Puede cualquier persona orar al estilo espiritista?
Sí. No se requiere pertenecer a un grupo formal. Basta con tener fe en Dios, buena intención, respeto por el prójimo y deseo sincero de mejorar moralmente.
¿Sirve orar si no se cree en la reencarnación?
Desde la visión de Kardec, la oración tiene efectos independientemente del conocimiento doctrinal. Lo importante es la pureza del pensamiento y la apertura del corazón.
Cómo integrar la oración espiritista en la vida cotidiana
La oración es solo una de las muchas prácticas espirituales que el espiritismo propone para la evolución del alma. El libro de Oraciones escogidas, publicado en letra grande, perteneciente a la colección Miscelánea de La Atenas de América es una obra única para quienes buscan integrar la oración espiritista en su vida. Si lo deseas, puedes adquirirlo en Amazon en versión ebook y pasta blanda.
Es ideal para usar en grupos, centros espíritas o en la devoción personal, dado que reúne plegarias de contenido ético y universal. Entre ellas destacan las oraciones por los enfermos, los suicidas y espíritus endurecidos. Además, de las oraciones antes de dormir y para obtener inspiración espiritual. Cada texto está redactado con un tono accesible, respetuoso y profundamente humano. Está pensado para quienes desean integrar la espiritualidad en su vida cotidiana sin caer en la superstición.
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Oraciones para evolucionar
Las oraciones de Allan Kardec ofrecen consuelo y dirección espiritual. Nos enseñan a elevar el pensamiento, a perdonar, a agradecer y a evolucionar. Orar por los espíritus, por nosotros mismos y por el prójimo es una forma activa de participar en el plan divino. En el espiritismo, la oración es un compromiso con la luz. En tiempos de incertidumbre, la oración espiritista ofrece consuelo y responsabilidad espiritual.
Este artículo ha sido escrito por Jesús Arroyo Cruz con base en fuentes históricas de los siglos XIX y XX. Nuestros contenidos están diseñados para aportar y acompañar en el camino del conocimiento.

