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Cuando El Príncipe se encuentra con El arte de la guerra en Maquiavelo

  • Foto del escritor: Jesús Arroyo Cruz
    Jesús Arroyo Cruz
  • 2 dic 2025
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 16 dic 2025

Leer El Príncipe de forma aislada ofrece una imagen incompleta de Maquiavelo. Su pensamiento político se entiende plenamente cuando dialoga con El arte de la guerra y con los Discursos sobre la primera década de Tito Livio. Estas obras forman un sistema que explica cómo se funda, se organiza y se defiende un Estado en tiempos de crisis.


En Maquiavelo, El Príncipe explica cómo nace un poder nuevo, mientras El arte de la guerra muestra cómo se protege. Ambas obras revelan que la estabilidad del Estado depende de la organización política, de la fuerza militar y de un pueblo capaz de sostenerlas.


El pensamiento político de Maquiavelo como sistema

Hablar únicamente de El Príncipe es quedarse corto si se ignoran las otras grandes obras políticas de Nicolás Maquiavelo. Luis Navarro lo dice con claridad en su prólogo: el sistema del florentino se despliega en tres pilares que se sostienen entre sí: los Discursos sobre la primera década de Tito Livio, El Príncipe y El arte de la guerra. Juntas forman el mapa completo de lo que significa fundar, ordenar y defender un Estado.

 

En esta edición de Obras políticas de Nicolás Maquiavelo, traducidas por Luis Navarro, el lector encuentra algo más que un clásico suelto. Encuentra el sistema entero. El Príncipe explica cómo se levanta una monarquía nueva para unificar una patria dividida. El arte de la guerra muestra cómo debe armarse el pueblo para sostener esa unidad. Los Discursos exploran la vida de una república basada en la libertad y la participación de las distintas clases.

 

Así, esta edición permite leer El Príncipe como el corazón de un proyecto político que mira a Italia, pero anticipa el Estado moderno.

 

El Príncipe y la fundación del poder en tiempos de crisis

Para entender El Príncipe, Navarro recuerda el mundo que rodeaba a Maquiavelo. La Edad Media había dejado una larga discusión sobre quién debía mandar: el Papa o el Emperador. La política se pensaba en latín, desde los claustros, con argumentos teológicos. El poder se justificaba como reflejo de una autoridad divina.

 

Maquiavelo rompe con esa tradición. En El Príncipe, la política se escribe en lengua vulgar, se mira desde los hechos y se mide por resultados. No discute en abstracto si un gobierno es moralmente perfecto. Pregunta qué necesita un Estado para sobrevivir en medio de invasiones, complots y traiciones. De ese contexto, emerge una de sus máximas: “Sépase que hay dos maneras de combatir, una con las leyes y otra con la fuerza”. (Obras políticas de Nicolás Maquiavelo traducidas del italiano por D. Luis Navarro, Biblioteca Clásica, 1895).

 

Navarro subraya un punto decisivo: El Príncipe nace de un objetivo práctico. Maquiavelo quiere ver una Italia unificada y libre de potencias extranjeras. Para lograrlo, cree necesario un príncipe nuevo con poder absoluto. Esa convicción lo lleva a estudiar cómo se forma y se mantiene un principado en condiciones extremas. El libro no defiende la crueldad por gusto, la observa en funcionamiento y la vincula a una meta concreta: salvar al Estado de la anarquía.

 

Leído junto a los Discursos y a El arte de la guerra, El Príncipe deja de ser una supuesta “escuela de cinismo” y se convierte en una pieza de un debate mayor: cómo construir un orden político estable en un mundo que se desmorona.


El arte de la guerra y la defensa del Estado

Si El Príncipe se ocupa de la conquista y conservación del poder, El arte de la guerra responde otra pregunta clave: ¿cómo se defiende ese poder sin depender de mercenarios? Maquiavelo admira la organización militar de la antigua Roma y las milicias suizas. De ahí extrae una idea que Navarro subraya como central: la verdadera fuerza de un Estado está en un pueblo armado, organizado como ejército nacional.

 

En El arte de la guerra, el florentino defiende que la infantería sea el núcleo del ejército, que las tropas no sean compañías de aventureros a sueldo, sino ciudadanos preparados para la defensa común. Esta propuesta conecta con lo que ya había planteado en los Discursos: la libertad política exige instituciones sólidas y una ciudadanía capaz de sostenerlas, incluso con las armas.

 

Leído en conjunto, el tríptico que forman El Príncipe, los Discursos y El arte de la guerra muestra que Maquiavelo no se limita a describir maniobras de corte. Piensa en un Estado que se arma, se unifica y se protege mediante leyes, milicias y decisiones difíciles.

 

¿De qué trata realmente El Príncipe?

El Príncipe analiza cómo se adquiere y se mantiene el poder en contextos de inestabilidad. Maquiavelo distingue distintos tipos de principados, estudia el papel de la fortuna y de la “virtud” política, y se pregunta qué debe hacer un gobernante cuando el orden está en riesgo. No escribe un manual de etiqueta cortesana, escribe un tratado sobre decisiones extremas.

 

Cómo dialogan El Príncipe y El arte de la guerra

Navarro muestra que El Príncipe explica cómo nace un poder nuevo, mientras El arte de la guerra explica cómo se organiza la fuerza que lo sostiene. El primero piensa al soberano. El segundo piensa al ejército y al pueblo. Juntos forman la visión de un Estado que unifica a sus ciudadanos y los prepara para la defensa común.

 

Maquiavelo en el mapa de la ciencia política moderna

En La Atenas de América, esta edición de Obras políticas de Nicolás Maquiavelo disponible en Amazon en versión ebook, pasta blanda y pasta dura se integra en la colección dedicada a los grandes autores de la ciencia política. Algunos ejemplos son:





Maquiavelo leído en conjunto y la comprensión real del poder

Leer El Príncipe junto a El arte de la guerra permite comprender a Maquiavelo sin reducciones. Sus textos no celebran la violencia ni el cinismo, analizan cómo se sostiene un Estado amenazado. En ese diálogo aparece la idea central de que la política exige decisiones, instituciones y una defensa organizada. Esa reflexión sigue marcando el pensamiento político moderno.

 

Este artículo ha sido escrito por Jesús Arroyo Cruz con base en fuentes históricas de los siglos XIX y XX. Nuestros contenidos están diseñados para aportar y acompañar en el camino del conocimiento. 


Maquiavelo y sus obrasEl Príncipe y El arte de la guerra sobre la fundación y defensa del Estado

 

 

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